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sábado, 3 de diciembre de 2016

"Una sola voz, un solo silencio"

Hablémonos. Dale, hablémonos. Démonos la oportunidad de decirnos todo lo que no nos hemos dicho en los últimos meses. Está bien, nadie tiene por qué perdonar a nadie, solo se trata de hablar, de decir, de dejar que las palabras fluyan en el aire que tanto hemos callado. No importa por qué lo hicimos, de verdad, no pienses en eso. Basta, sé que lo estás haciendo.  No lo hagas. Solo somos vos y yo. El silencio, esta vez, corre por cuenta de la noche. De esta misma ciudad que tantas veces nos ha visto quedarnos sin decir nada, cuando en realidad deberíamos haberlo dicho todo. Hagámoslo. Nunca se sabe cuándo podríamos volver a tener una oportunidad como esta.

¿Quién empieza? ¿Vos? ¿Yo? Quizás deberíamos hablar a la misma vez; después de todo, siempre fuimos una sola voz. O mejor dicho, un solo silencio. Bueno, ¿y entonces? ¿Qué tenías para decirme? ¿Qué tenía para decirte…? ¡Ah, sí! Lo recuerdo. Bueno, empecemos.

Nos lastimamos. Nos olvidamos de nosotros. Dejamos que el tiempo, que los días, que el “mañana lo hago”, se impusiese como nuestro único reloj. Nos postergamos. Nos dejamos para más tarde. Dejamos de escucharnos. Porque estábamos cansados. Porque teníamos sueño. Porque teníamos hambre. Porque no teníamos ganas de pensar en “cosas serias”. Porque teníamos que dedicarle tiempo a los demás. Porque teníamos que hacer cosas para acá, pero también para allá. Pero, pero, pero. Durante los últimos meses no tuvimos más que peros. Y entre tantos peros, la vida misma se nos volvió una espera. ¿Qué esperábamos? El día en el que ya tendríamos más tiempo. Las horas en las que podríamos descansar. Los momentos que podríamos dedicarnos a nosotros. Sin embargo, hoy por hoy, cuando esos días “libres” llegaron, parecería que no tenemos nada que decirnos, nada que hacer o nada por lo que luchar.

La espera fue haciéndonos olvidar de los verdaderos motivos de tantos esfuerzos y tantos “después vemos”. ¿De qué valió todo lo que hicimos? ¿Qué queríamos en realidad? ¿Queríamos algo o actuábamos por inercia? ¿Alguna vez nos detuvimos a pensar si el camino que estábamos siguiendo en realidad era el camino que queríamos caminar? Quizás dejamos las huellas que alguien más quería que dejáramos. Tal vez, durante todo este tiempo, no hicimos más que reproducir la misma canción, una y otra vez, al punto de que la tarareábamos sin saber siquiera lo que la letra en realidad quería decir. Todo se trató de un ritmo. De una manera de fluir. De encontrar la manera más fácil de caminar… sin caminar. Porque eso fue lo que hicimos. ¿Lo ves? Caminos a ninguna parte. Y es allí donde estamos ahora.

Estoy convencido de que dimos lo mejor de nosotros. Dimos nuestra alma y todos los pensamientos que alguien puede pensar. Dimos nuestra esperanza, nuestro anhelo y nuestro profundo deseo de desear deseando nuestros deseos. Nuestros, nuestros, nuestros. Entre tantas autorreferencias, jamás nos encontramos con nosotros mismos. Ese quizás sea el problema. ¿Alguna vez nos miramos a los ojos y nos dijimos que algo de lo que estábamos haciendo lo hacíamos por nosotros? No lo recuerdo.

Basta. Estoy cansado de que me mires así. Sin hablarme. Sin decirme absolutamente nada. Sin decir lo que pensás. Sin decir lo que no pensás. Estoy cansado de que me mires sin mirarme. Me cansé de vos, de nosotros, de todo esto que creamos juntos. ¿Y sabés qué es lo peor de todo? Que es culpa mía. Yo te hice así. Yo me hice así. Y yo nos hice así.

Ambos sabemos que no hay solución. Que así como una vez supimos querernos y valorarnos, algún día volveremos a hacerlo. Sin darnos cuenta. Tal vez sin buscarlo. Sé que algún día podremos volvernos a mirarnos. Hablarnos. Sentirnos cerca. Algún día, de verdad volveremos a ser uno.

Mientras tanto, las cosas como son: yo acá, y vos allí, en el espejo, escondido en mi reflejo. 

sábado, 7 de junio de 2014

"Un montón"

Un montón de horas
pasarán lentas de vez en cuando
dándote lo que a veces lo días
no logran en su longeva luz…
una pausa de silencio propio.

Un montón de voces
mentirán más de lo común
haciendo brotar las dudas
que no trae la realidad bien fingida;
verás soles hijos de la noche.

Un montón de luces
algunas veces pestañearán
cuando más despiertas las precises,
el miedo lloverá con calma…
tiempo de soltar y volver a amarrar.

Un montón de mates
sabrán más agrios y más fríos
probando tu espadachín interior,
será guerra y paz, será agua y temblor;
busca y encontrarás mejor significación.

Un montón de vida…
ojala. 

jueves, 22 de mayo de 2014

"Vendrán lluvias verdes"

Cuando el cielo sea
una mentira sin esperanzas
una eternidad sin vida filosofal
un manto de profunda oscuridad,
aún cuando así el cielo sea,
vendrán lluvias verdes.

Aunque el cielo siga
queriendo decirle no al tiempo
deseando avivar un dolor fresco
entonando solo a la noche en su baile,
aún cuando así el cielo siga,
vendrán lluvias verdes.

Resiste si el cielo todavía
busca venganza por darle horizonte
continúa hambriento de alas sin rumbo
te mira y nos mira con rabia encapotada,
aún cuando así si el cielo todavía,
vendrán lluvias verdes.

Sigue en este mismo cielo
aún cuando sea más gris que la muerte,
porque algún día o una tarde
el sol gritará victoria enrojecido
desde lo más alto y más brillante
que habrá dejado las lluvias verdes.

Vendrán lluvias más verdes.

jueves, 17 de abril de 2014

"Archivar"

Perdóname
pero necesito el desarraigo.

No supero; no avanzo,
no admito; no sano.


Voy a soltarte en el viento,
perdóname.

Adiós a tus raíces, adiós,
adiós a los que quedan, adiós.

Perdóname
pero voy a olvidarte unos años.

Si no miro; avanzo,
si no ayudo; sano.

Voy a desprender tus voluntades,
perdóname.

Atrás quedan ellos y ellas, atrás
atrás queda el dolor, atrás.

Perdóname
pero no voy a esforzarme más.

Se archiva tu recuerdo
y con él… todos tus adjuntos. 

viernes, 4 de abril de 2014

“Hay cosas que no se irán”

No temas si aún cuando creces
sientes ruidos bajo tu cama
porque jamás se irán esas veces
de días oscuros sobre tu alma

Rasga, sacude y tiembla
hay cosas que no se irán

Vayas a donde vayas
habrá cosas que seguirán allí
susurrándote miradas viejas
por ser ellas solo tuyas
todas de un mismo ahí

Habrá otoños con menos lluvias
y habrá lluvias más verdes
hasta entonces bastará mirar
aquellas pasadas y suaves gotas
que surgían de amigos aires

Rasga, sacude y tiembla
hay cosas que no se irán

No temas si aún estando lejos
saboreas vientos de otros tiempos
porque aunque casi los olvides
volverán cada primavera, lentos, muy lentos…

Rasga, sacude y tiembla
hay cosas que no se irán

Aunque vivas eternamente solo
nunca podrás sentirte en soledad
hay vidas, hay soles que no se irán
montones de almas sin protocolo
que no volverán a tener edad

Simplemente siempre habrá
horas, pieles, lágrimas y nostalgia
cosas que jamás podrás olvidar
seguramente algo te abrumará
tranquilo… ya menos va a picar

Rasga, sacude y tiembla
hay cosas que no se irán.